En el número 3 de Love & Rockets, fechado en Otoño de 1983, se edita la primera parte de “Sopa de gran pena“, con guión y dibujos de Gilbert “Beto” Hernández . El contraste con lo editado anteriormente por el mismo autor en los dos primeros números es palpable: Frente a la ciencia-ficción de ambiente underground más o menos estándar de BEM, “Sopa de gran pena” apuesta por las raíces familiares de los hermanos Hernández, y es una historia centrada en el otro lado de la frontera, con evidentes deudas al realismo mágico de Garcia Márquez.
El primer arco argumental, que ocuparía este número y el siguiente, nos muestra a un reparto coral a través de Heraclio, el chico nuevo cuya familia acaba de mudarse a Palomar (“Donde los hombres son hombres y las mujeres necesitan sentido del humor”), un pueblo situado en un ignoto país sudamericano (en ningún momento se dirá cual). La otra novedad en Palomar es la llegada de Luba, bañadora ambulante que terminará recalando en el pueblo, y que terminará siendo el eje sobre el que se vertebrará el universo de Beto a lo largo de los años. Las lineas argumentales (Heraclio y sus nuevos amigos, la indómita Carmen y su lucha por la integración de los desfavorecidos, Luba y su enfrentamiento con la bañadora del pueblo, Chelo, a la sazón también partera, y el cuadrilátero amoroso formado por Soledad, Manuel, Pipo y Gato) se adoban con elementos fantásticos (los fantasmas que saludan a la sombra de un árbol, la muerte de Toco de un ataque de tos, la desaparición de la hermana de Israel), y la historia se cierra con una asesinato por el motivo menos esperado, y una sensación de continuidad que flota en el ambiente, a pesar del FIN que cierra la historia.
Efectivamente: en el número 5 volvería a aparecer Palomar, y Heraclio, Carmen, Luba y demás personajes … aunque levemente cambiados. En lo que es una constante a lo largo de las historias de Palomar, Beto realiza una elipsis de varios años, encontrándonos, por ejemplo, a Luba completamente integrada en Palomar, a Heraclio casado con Carmen y trabajando como profesor de música en el pueblo vecino de San Fideo, y a varios personajes esparcidos fuera del pueblo por razones diversas.
Beto sigue ejecutando su particular universo, desarrollando personajes como Tonantzin, Archie o Kamo, hasta que realiza, sucesivamente, dos grandes (en todos los sentidos de la palabra) historias, que componen, para mi gusto, lo mejor de su producción.
La primera: Diastrofismo Humano, presentada entre los números 21 y 26 de la serie madre, que llega a las 100 páginas. Ata magistralmente los hilos desarrollados durante los años previos, y realiza una historia francamente apabullante.
La segunda: Río Veneno, publicada entre los números 29 y 40, narra la vida de Luba, desde su nacimiento hasta su llegada a Palomar. Excesiva, operística, un conglomerado de personajes y situaciones en autentica ebullición, es una obra maestra del genero.
Paralelamente, Beto va publicando historias que, aunque centradas en sus personajes, no se corresponden con Palomar (Love & Rockets X, donde desarrolla una de las tramas posteriores a Diastrofismo Humano), o realiza experimentos de dificil clasificación (Frida, una biografia de la pintora mejicana Frida Kahlo)
A partir del número 41, se trae al presente las consecuencias de Rio Veneno, y se presentan la madre y las hermanastras de Luba. Palomar desaparece de vista, cerrandose el primer volumen de Love & Rockets con el número 50. No seria hasta el 2006 que Beto retomaria Palomar, durante los tres números editados de “New Stories of Old Palomar”, pero narrando historias ocurridas con anterioridad, en una suerte de retrocontinuidad que evita el volver al escenario de sus primeras historias en lo que se consideraria el presente.
A partir de ahora el escenario será Los Angeles, centrandose en una serie de personajes (la familia de Luba, Pipo, Gato, Sergio) que se han ido trasladando allí paulatinamente. Esto ya se corresponde con las series New Love (6 números editados entre 1996 y 1997), Luba (10 números entre 1998 y 2004) y Luba: Comics & Stories (8 números entre 2000 y 2006), además de otras historias aparecidas en Measles, intento de publicación infantil por parte de Fantagraphics, y donde Beto publicaria historias centradas en Venus, la sobrina de Luba. De hecho, cuando aparece el segundo volumen de Love & Rockets, la contribución de Beto se centra en historias largas (Julio’s day, Me for the Unknown) que aparecen completamente desgajadas de continuidades ya existentes. No seŕa hasta el número 3 donde aparece una larga serie (“The High Soft Lisp”) centrada en la adolescencia de Fritz, una de las hermanastras de Luba.
Con el cierre del segundo volumen, Beto parece haber abandonado, al menos por ahora, la continuación de la saga de Luba y su familia. En la actualidad, tanto en Love & Rockets: New Stories como en publicaciones separadas, y en diversas editoriales, está llevando a cabo un curioso fenomeno metalingüistico: Una serie de historias (Love from the Shadows, Speak of the Devil, The Troublemakers, King Vampire) que son, en realidad, las adaptaciones al comic de las películas de serie B protagonizadas por el personaje de Fritz.